
El grupo de trabajadores, padres y
madres de familia, que fueron
despedidos de la alcaldía de Acosta
el pasado 30 de septiembre, en
plena vigencia del decreto de
Inamovilidad laboral renovado por
Nicolás Maduro hasta el 2026,
acudieron, como es lógico, a la subInspectoría del Trabajo de Tucacas a
solicitar la restitución de la facultad
jurídica infringida y la respuesta que
recibieron fue: «era previsible que a
ustedes los botaran».
Así lo expresó un grupo de los
cesanteados que no sólo piden
reserva sino que expresaron miedo.
«Tenemos miedo. El alcalde desde
que llegó de La Guaira se muestra
desafiante contra la gente del
pueblo», expresaron.
Narraron que el 30 de septiembre
cuando chequearon la página Patria
para percibir sus salarios estaban
fuera de nómina.
Entre los despedidos entraron
macheteros, obreros de la cuadrilla
de ornato y limpieza que dicen
trabajaban de 8:00 de la mañana a
4:00 de la tarde, por el salario
mínimo que incluye el llamado bono
de guerra, y algunos empleados de
bajo rango.
Explican que no había fallas que
justificaran el despido y sospechan
que hay un trasfondo de retaliación
política.
«No entendemos. Somos gente de
aquí, nacida y criada en el pueblo,
trabajadores rasos. La actitud de la
sub-Inspectoría del Trabajo en
Tucacas es contraria al interés de los
trabajadores. Queremos saber si el
ministro Eduardo Piñata está
enterado de ese proceder».
Los cesanteados llaman a Nicolás
Maduro. «En momentos cuando el
gobierno llama a la unidad nacional
por la defensa del país, es irónico
que desde instancias de gobierno se
avalen atropellos contra los más
débiles, contra el pueblo.
Eso está ocurriendo aquí. ¿Por qué
no respetan el decreto presidencial?
?Acaso Maduro, Piñate y el gobierno
avalan eso? Alguien debe
escucharnos, por amor a Dios»,
comentaron los cesanteados de la
alcaldía de Acosta, entre la
resignación y la esperanza.
Francisco Chirinos
CNP 9966
Bahia Stereo 91.5FM Se siente






