
El mundo de la música llanera está de luto. Se ha confirmado el fallecimiento del legendario cantautor Francisco Montoya, una de las voces más emblemáticas y respetadas del folclore colombo-venezolano, a la edad de 82 años.
Conocido cariñosamente como «El Tigre de Payara», Montoya dedicó más de seis décadas de su vida a enaltecer las raíces del llano a través de su potente voz y sus letras cargadas de sentimiento y vivencias rurales. Su partida deja un vacío profundo en la cultura popular, pero un legado sonoro que seguirá resonando en cada rincón de la sabana.
Un legado que trasciende fronteras
Francisco Montoya no solo fue un intérprete; fue un cronista del llano. Su trayectoria estuvo marcada por éxitos que hoy son considerados himnos de la música llanera, destacando por su autenticidad y su dominio del pasaje y el joropo recio.
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Voz inconfundible: Su estilo único influyó a generaciones de nuevos artistas que vieron en él a un maestro y un referente absoluto.
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Identidad cultural: A través de sus canciones, logró proyectar la identidad del llanero, sus faenas y su amor por la tierra a nivel internacional.
«Se nos va un grande, pero su música es eterna. El Tigre seguirá rugiendo cada vez que suene un arpa,» comentan allegados y seguidores en redes sociales, donde las muestras de afecto y condolencias no se han hecho esperar.
El último adiós
Aunque las causas exactas de su deceso no han sido detalladas en el comunicado inicial, se sabe que el artista se encontraba rodeado de sus seres queridos. Diversas instituciones culturales y figuras del gremio artístico han comenzado a rendirle homenajes póstumos, reconociendo su invaluable contribución al patrimonio musical.
Hoy, el arpa, el cuatro y las maracas suenan con un tono de nostalgia para despedir a un hombre que hizo de la copla su vida y del llano su eterno escenario. Paz a su alma.
Bahia Stereo 91.5FM Se siente






