
Durante fin de semana una comisión de Funvisis evaluó
varias construcciones en Tucacas para determinar si
están aptas para su uso después del doblete sísmico
del 24 de junio. En el caso del puente de Punta Brava,
los expertos le colocaron etiqueta roja que ordena su
cierre inmediato. Una decisión que genera
incertidumbre en muchos tucaqueños.
El puente de Punta Brava es el único enlace terrestre,
para vehículos automotores, al Parque Nacional
Morrocoy, por lo que su cierre afecta a los prestadores
de servicio turístico y a toda persona relacionada con el
Turismo en Tucacas.
El caso es que el puente de Punta Brava muestra un
deterioro que ocurre desde hace 20 años. Sus bases
submarinas, sus defensas y su calzada evidencian el
deterioro que avanzó aún más con el terremoto. Por
eso, el cierre se ajusta al sentido común.
Los prestadores de servicio han lanzado al gobierno un
grito de ayuda porque mientras el puente esté cerrado
muchos no trabajan.
«Queremos saber qué va a pasar con el puente.
¿Qué va hacer el gobierno? Si lo va a reparar o va a
construir otro», comentó un lanchero que se gana la
vida ofreciendo traslados de turistas a los cayos.
Otra vez surge el dilema entre la razón y el interés.
Es evidente el deterioro del puente y la medida de cierre
es por la propia seguridad de los visitantes, incluyendo
los trabajadores, indicó un ambientalista.
Dijo que no puede ser que la vida de muchas personas
importe menos que la necesidad económica de quienes
viven del turísmo.
«Lo que debería de hacer el gobierno es una reparación
estructural del puente.
Así se resolvería una grave amenaza que pende sobre
quienes transitan por él y los prestadores de servicio
podrán trabajar sin riesgos», comentó el ambientalista.
Francisco Chirinos
CNP 9966
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